El arreglo
de la mesa: debe ser sencillo, se admiten las
mantelerías de color y las vajillas y cristalería
de fantasía. El centro de mesa puede ocuparlo un
centro de flores, frutas, o bien el servicio de
entremeses.
Se debe
elegir con cuidado a los invitados, a fin de que, en
lo posible, simpaticen, no haya entre ellos personas
enemistadas y, hasta donde sea posible, pertenezcan a
un mismo nivel social y , sobre todo, posean el mismo
nivel educativo.
De
preferencia entre un cubierto y otro deberá haber
una separación de 45 cm.
Las
servilletas se deben doblar de manera sencilla, recta
o triangular, pero sin fantasía.
La regla más segura
para los comensales es:
Comer con
delicadeza, cosa que está al alcance de todos.
Al sentarse
procurará no quedar demasiado lejos ni demasiado
cerca de la mesa, sino a una distancia conveniente
para conservar libertad y naturalidad de movimiento,
no se debe apoyar en el respaldo de la silla, no se
acodará e inclinará sobre la mesa. tampoco debe
empezar a comer hasta que haya comenzado la persona
que preside.
La
servilleta no se prende del cuello; simplemente se
deja a medio desdoblar sobre las rodillas.
El pan se
debe cortar con la mano, nunca con el cuchillo.
Una taza de
caldo o consomé puede tomarse con igual corrección
a cucharadas que tomando la taza por el asa y
bebiendo. Si se inclina el plato de sopa para tomar
las últimas cucharadas de su contenido ( lo que
está permitido sólo en comidas de cierta intimidad)
, no se hará inclinando el plato hacia el comensal,
sino en sentido contrario.
En una mesa
bien servida, los cubiertos se hallan ya colocados a
ambos lados del plato en el orden en que deben
usarse, comenzando por las piezas exteriores. En caso
de duda, espere un momento y vea como lo hacen los
demás.
El tenedor
se sostendrá en la mano derecha para comer los
alimentos que no se cortan con cuchillo: huevos,
legumbres, etc. Para las carnes, frutas carrozas,
quesos duros, pastelerías , etc., que necesitan
cortarse, se tendrá el cuchillo en la mano derecha y
el tenedor en la izquierda para sujetar el trozo de
alimento que se corte. Se cortará cada vez el bocado
que se lleva a la boca mediante el tenedor sujeto por
la mano izquierda. El pescado requiere de cubierto
especial: tenedor de tres púas y pala para partirlo,
que se usan del mismo modo que el tenedor y cuchillo
corrientes. Si no existen cubiertos especiales puede
utilizar el tenedor corriente y un trozo de pan.
El cuchillo
no se debe llevar a la boca por ningún motivo.
Al terminar
cada platillo, se dejarán el cuchillo y el tenedor
sobre él, paralelos, no cruzados; nunca apoyados
contra el plato y menos aún sobre el mantel.
Nada más
desagradable que un comensal silencioso, excepto otro
comensal que charle por los codos.